Vista de la sede central de la Confederación General del Trabajo (CGT), el principal sindicato de Argentina, donde se recuerda a María Eva Duarte de Perón, la carismática "Evita", en el 65 aniversario de su muerte.
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EFE

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Argentina recuerda a la carismática "Evita" en el 65 aniversario de su muerte

Un evento multitudinario tuvo lugar en Buenos Aires.

Argentina recordó este miércoles a María Eva Duarte de Perón, la carismática "Evita", en el 65 aniversario de su muerte, con la celebración de numerosos actos en los que se reivindicó que el peronismo sigue vigente.

El evento más multitudinario tuvo lugar en Buenos Aires, en la sede central de la Confederación General del Trabajo (CGT), el principal sindicato de Argentina, que llegó a nombrarla en vida (1919-1952) "jefa espiritual de la Nación".

Al homenaje a la segunda esposa del expresidente argentino Juan Domingo Perón acudieron miles de trabajadores en una "marcha de las antorchas", hasta el primer lugar en el que reposó su cadáver.

Tres años después, tras un golpe de estado que derrocó a Perón, su cuerpo fue secuestrado y peregrinó por diferentes países hasta que fueron devueltos a su esposo en 1971.

Los restos de "la abanderada de los humildes" jamás regresaron al edificio de la agrupación de trabajadores, a los que ella se refería en sus famosos discursos como "sus descamisados", y por ello una de las principales reivindicaciones en el acto fue la de exigir su vuelta al sitio "donde sigue flotando el espíritu revolucionario del peronismo", según el líder sindical Juan Carlos Schmid.

Tras la proyección de un vídeo resumen de la vida de Evita, que falleció a causa de un fulminante cáncer de útero a los 33 años, Schmid, uno de los tres dirigentes de la CGT, reivindicó la vigencia de su legado "cuando el peronismo se debate en identidades y hay un gobierno de derechas que quiere entronizar la injusticia".

El triunviro, para quien la herencia ideológica de la que fuera primera dama de Argentina entre 1946 y 1952 es hoy "más importante que nunca", afirmó que Eva Perón no podría permanecer "muda frente a la injusticia, la exclusión y las nuevas miserias que azotan a este país".

Unas horas antes, distintos sindicatos y agrupaciones peronistas se congregaron en el lugar en el que fue definitivamente enterrada en 1974, en el cementerio del barrio de Recoleta -conocido por ser residencia de la clase alta porteña-,"el último lugar en el que ella habría querido estar", según el dirigente de la CGT Carlos Acuña.

Ante la lápida de "Evita", que estaba repleta de coronas de flores y fotos de ella y de su marido, con el que se casó en 1945 y al que había conocido un año antes, los congregados cantaron las estrofas de la popular "No llores por mí, Argentina".

La letra de la canción, entonada tras una misa de honor, está basada en el primer discurso de Eva Perón como primera dama en el balcón de la Casa Rosada frente a las organizaciones que salieron a festejar en 1946 el triunfo electoral de Juan Domingo Perón (presidente en dos periodos, 1946-1955 y 1973-1974).

Las encendidas arengas de la entonces primera dama, uno de los símbolos de la historia argentina, han pasado a formar parte del imaginario colectivo y reproducidas en numerosas melodías, obras de teatro y películas.

"Mientras cantaba no puede evitar llorar porque es un sentimiento muy fuerte, Evita fue una mujer que con 33 años (edad con la que murió) logró lo que muchos no pueden hacer en mucho más tiempo", señaló Ofelia Fernández, secretaria del Sindicato único de Cantantes y Trabajadores de la Cultura.

Eva Perón, que alcanzó una enorme popularidad por su cercanía con los pobres argentinos, tuvo unos orígenes humildes y se desempeñó como actriz hasta que comenzó a colaborar de manera muy activa en la carrera política de su esposo.

Entre los hitos que marcaron su corta vida destaca el de impulsar, en 1947, la ley de sufragio femenino en Argentina.

EFE
 

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